SENTIO, ERGO SUM

 

El programa que presentamos está inspirado en una de las teorías más conocidas en el Barroco, la Teoría o Doctrina de los Afectos, y en uno de sus principales defensores, el filósofo René Descartes (1596-1650).
Desde la Grecia clásica, la música ha sido asociada a las emociones humanas. El pensamiento musical del Barroco giraba en torno a la capacidad de la música para inspirar emociones a través de ciertas características musicales, como los ritmos de danza siempre presentes, las sonoridades de determinados instrumentos o las diferentes tonalidades. Así pues, los afectos y las pasiones se convirtieron en el núcleo de la creación musical: por el compositor de la época, la música tenía que manifestar una serie de emociones y conmover al oyente impulsándolo le ciertas pasiones.
De acuerdo con Descartes y en su texto Las Pasiones del Alma publicado en 1649, existen seis pasiones básicas, de las que derivan todas las demás.

 

La primera de ellas es la admiración, es decir, la sorpresa que produce el encuentro con un objeto nuevo o muy diferente de lo conocido. Descartes la define como "una repentina sorpresa del alma que hace a esta considerar con atención los objetos que le parecen extraños y extraordinarios". Se trata, por tanto, de un impulso irreflexivo que surge como un reflejo ante lo innovador.
La segunda de las pasiones citada por Descartes es el amor, junto con su opuesto, el odio. El amor es descrito como una voluntad del alma de unirse a los objetos que le parecen convenientes, a la vez que el odio es la voluntad de apartarse de lo que parece nocivo. El amor se puede representar de muy diversas maneras y es a la vez creador de muchas otras sensaciones desde
de la ternura a la obsesión.
La cuarta de las pasiones es el deseo, que Descartes define como "una agitación del alma causada por los espíritus que la disponen a querer para el futuro lo que le parece conveniente". Esta pasión, que al igual que la admiración falta de contrario, tiene como principal propiedad la de dar al cuerpo mayor movilidad y se manifiesta de maneras muy diferentes.
Las últimas dos pasiones descritas por Descartes son la alegría y la tristeza. La primera es definida como el gozo que siente el alma al disfrutar de un bien que siente como propio, mientras que la tristeza está descrita como la languidez desagradable ante la falta de lo que el alma considera que le pertenece.

Descartes afirma: "no hay ninguna pasión que no sea revelada por algún gesto de los ojos", así pues, os invitamos a cerrar los ojos y dejar que todas las pasiones que fluirán durante este concierto invadan nuestras almas.

Resumen del primer concierto Sentio, Ergo Sum en el concierto inaugural del festival Clásica en Horta Guinardó 2017

Laura Sintes

traverso

Eva Febrer

violín

Dimitri Kindynis

viola da gamba

Maike Burgdorf

tiorba y guitarra barroca